
La Siguiente Historia
Es Ficticia, Cualquier Similitud Con La Realidad, Es PURA Coincidencia
Capítulo 39:
La amenaza era concreta, por haber salvado a la mamá de Vanina, ellos serían las próximas víctimas. Pero ahora había algo que daba vueltas en su mente era la supuesta carta que le habían mandado, la cual su propio primo le había ocultado, por alguna extraña razón.
Entonces decidido se dirigió al Locker de Lautaro y forcejeo el candado hasta que abrió y entre sus cosas logró encontrar la carta, entonces la guardó en su bolsillo, y siguió su camino hacia su escritorio.
En el camino debe presenciar el beso de Marco y Renata, entonces en ese momento fue un revoltijo de emociones para él y dice: esto me hace dar cuenta que quedas en mi pasado, y solo serás un recuerdo para mí, lo Juro.
En realidad Renata lo había visto venir por eso besó apropósito a Marco, aún ella amaba a Lucas, y no se resignaba a perderlo. Era su único amor.
Antes de llegar a su escritorio Lucas, se encuentra con Ema, quien lo besa y le dice: te quiero tanto Lucas, cada día, me enamoro más de vos.
Lucas estaba sin reaccionar, estaba como atónito, pero en realidad no le preocupaba el beso de Renata con Marco, sino el anónimo que los amenazaba.
En ese momento, se sientan a hablar en el consultorio de Lucas, pero él tomó la carta y comenzó a leerla. La letra era de su madre, no encontraba nada raro en la carta hasta que en una oración se le paralizó el corazón…
“…LUCAS, no es Hijo de Antonio, es de otro Hombre…”
Ema advierte el cambio de actitud y le haba a Lucas y le dice: ¿Lucas todo en orden? ¿Qué te pasa?
Lucas estaba en un estado de transe y con su carta, sale del consultorio y sale a la calle, en ese momento parecía todo muy distal de él, como si estuviera flotando en el aire.
Ema sale por detrás de él, diciendo: Lucas, Lucas, ¿Qué te pasa?
Mientras que él seguía sin emitir alguna respuesta, por su mente divagaba, la siguiente frase: “no es hijo de Antonio”. Era como un torbellino que lo consumía.
Mientras que muy cerca había un auto estacionado y uno de los conductores dice: ese es uno, esperemos que cruce la calle y lo agarramos.
Lucas en ese estado de transe cruza la calle sin mirar, solo miraba las líneas de la senda peatonal, entonces el auto acelera al máximo.
Ema advierte de la situación y sale al encuentro, pero ya era demasiado tarde, el auto impacto con Lucas, quien cae golpeando su cabeza con el cordón cuneta y luego quedando tumbado sobre el asfalto ensangrentado.
Mientras que Ema a voces diciendo: ¡¡¡Lucas!!!..... quien parecía ya muerto…
Gaspar Gabriel García
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