domingo, 3 de julio de 2011

Capítulo 40



La siguiente historia,

Es ficticia,

Cualquier similitud

con la vida real

Es pura coincidencia

Capítulo 40:

“Nadar en las aguas turbias
Los días siguientes
Esperar aquí el fin
Flotar en el aire demasiado lleno
Del casi nada
A quién tender la mano

Si debo caer de lo alto
Que mi caída sea lenta
No he encontrado reposo
Más que en la indiferencia
Sin embargo, quisiera recuperar la inocencia
Pero nada tiene sentido, y nada está bien

Todo es caos
Cerca
Todos mis ideales: palabras
Estropeadas...
Busco un alma, que
Podrá ayudarme
Soy de una generación desencantada,
Desencantada

No pasaron de cinco minutos, que acudió todo el personal de salud para salvarle la vida a Lucas, quien había sufrido un paro cardio respiratorio.

Evitaron que intervenga Marco y Ema, en la reanimación, pero si dirigía al resto Lautaro. El equipo de guardia del hospital se concentro en el shock room, mientras uno hacia las compresiones de RCP, otro insuflaba aire, y el resto realizaba todos los procedimientos para pasar al RCP avanzado, para reanimarlo.

Ema se encargó de avisarles a Esther y Antonio, que llegaron lo más pronto posibles, muy alterados y nerviosos por la situación que se había generado.

Pero quien aún sabia era Héctor, que cuando Ema le comenta la situación en diez minutos llego al hospital y se dirigió directamente al Shock Room, para ayudar, cuando llegó aún Lucas la luchaba para salir del paro.

Ema le dice a Esther: no entiendo cómo puede pasar esto, él en un momento se puso raro, y comenzó a salir rápidamente del hospital y un desgraciado lo choco apropósito, porque cuando yo revise la basura del consultorio, encontré un anónimo que nos amenazó a todos.

Esther dice: mi hijo es una excelente persona, es un excelente hijo, ¿Por qué le tiene que pasar esto? ¿Qué culpa tiene él? Es injusto, muy injusto.

Antonio la contenía, aunque por dentro se le quebraba el mundo, porque para él, Lucas seguía siendo su hijo, aunque Esther en una carta haya dicho todo lo contrario.

Marco, llama a Renata, preocupado por la situación y le dice: Renata, no quiero que te pongas mal, pero tengo una mala noticia.

Renata le dice: ¿Qué pasó? Decime Marco, me estas asustando.

Marco le dice: Lucas tuvo un accidente, lo atropellaron, se está muriendo Renata, está en paro desde hace más o menos veinte minutos.

Renata, corta la llamada y se sienta en el sillón de su casa, y comienza a llorar y dice: no puede ser, no puede ser, vos no te podes morir Lucas, porque yo te amo….


Autor:

Gaspar Gabriel García


No hay comentarios:

Publicar un comentario